// Historias ágiles de un papá primerizo

Papá enProducción

Un developer aprendiendo a ser papá. Sin manual, sin documentación. Lo dibujo para no olvidarlo.

Ilustración de la familia: papá y mamá sosteniendo a la bebé

// La diferencia fundamental

En software existe el rollback.
En paternidad, no.

baby_config.py
# En software:
try:
    deploy('v2.1.0')
    celebrate()
except Exception:
    rollback('v2.0.9')   # ← esto existe


# En paternidad:
try:
    deploy('hija@1.0.0')
    celebrate()
except Exception:
    # rollback: None
    # hotfix: None
    # staging: None
    figure_it_out()

Llevo años poniendo sistemas en producción.
Ninguno lloraba a las tres de la mañana.

// Conoce al equipo

Tres personas, un proyecto
y ningún proceso definido

Como en todo proyecto que se respete, el éxito depende de tener los roles claros. En este quedaron así.

Ilustración de la bebé
Product Owner

Hija

Define los requerimientos. Los cambia sin aviso. No acepta negociaciones.

Ilustración de la mamá
Desarrolladora principal

Mamá

Ejecuta todo. Conoce el sistema mejor que nadie. Opera 24/7 sin SLA.

@soymamaenproduccion
Ilustración del papá
Scrum Master

Papá

Elimina impedimentos. Documenta lo que no entiende. Escribe esto.

// Las historietas viven acá

Una historieta a la semana

Cada tira sale de algo que pasó de verdad: una noche larga, un ticket que se reabrió, un momento que no quiero olvidar.

@papaenproduccion

// Lo último publicado

Las historietas

  • La niña llorando a las 11PM. Yo con el teléfono estirado como si fuera un detector de metales, esperando que una app de inteligencia artificial me dijera qué le pasaba.

El diagnóstico llegó rápido: “hambre”. Me sentí un genio por medio segundo. Un ingeniero que por fin tenía logs claros de su sistema.

Y entonces mi esposa la cargó, sin consultar ninguna app, y se calmó al instante. Ahí entendí lo que ya había empezado a sospechar con todo el stack de observabilidad que armé estas semanas: los datos informan, pero el juicio — y los brazos correctos — siguen siendo humanos.

¿Alguna vez una app te dio el diagnóstico “correcto” y aun así la solución real fue otra cosa?
  • Le mostramos su habitación como si fuera a entender algo. No entendía nada, claro. Con cinco días de vida el mundo todavía es una mezcla de luz, sombra y sonido.

Y sin embargo se quedó mirando el techo con una seriedad que no le había visto antes. Esa cara de estar procesando algo importante, aunque todavía no sepa sonreír. Mi esposa y yo nos miramos como diciendo: ya está, este es su cuarto, aquí va a crecer.

¿Cómo reaccionó tu bebé la primera vez que le mostraste su habitación?
  • Seis días en staging. Seis días con enfermeras entrando cada dos horas, con soporte técnico a metros de distancia. Y entonces llegó el domingo, y cruzamos la puerta de casa con nuestra bebé en brazos.

El apartamento era el mismo de siempre. Pero algo había cambiado de forma irreversible: ahora había alguien más que lo habitaba. Le mostramos la sala sin que entendiera nada, porque necesitábamos hacerlo nosotros. Era una forma de declararlo: esto es tuyo, este es el lugar donde vas a crecer.

¿Recuerdas la primera vez que cruzaste la puerta de tu casa con tu bebé en brazos?
  • Manejé de la clínica a la casa considerablemente por debajo del límite de velocidad. Cada curva, cada frenada, tenía un peso distinto.

Era el primer viaje de nuestra bebé fuera de un edificio controlado, y de repente cada decisión mía en el volante importaba de una forma que nunca había sentido manejando. Ella, mientras tanto, iba tranquila mirando por la ventana, ajena por completo al drama del conductor. Yo con los ojos en el retrovisor cada 30 segundos, ella calibrando sus sensores con el mundo nuevo pasando afuera.

¿Cómo manejaste tú ese primer trayecto con tu bebé recién nacido?
  • Llevábamos días esperando un pañal. En serio.

En el hospital, el primer output digestivo de la nena era una de las señales más importantes que monitoreaban los médicos: confirma que el sistema arrancó bien por dentro. Cuando por fin llegó, mi esposa y yo no sentimos asco. Sentimos alivio, y después la alegría más ridícula y genuina que he celebrado por un pañal. Nadie publica eso en redes, pero para nosotros fue un hito real.

¿Cuál fue el logro más insignificante para todos los demás, pero enorme para ti como papá o mamá?
  • Miré el reloj y no logré leerlo. No porque estuviera dañado, sino porque yo estaba en otra velocidad.

Tres días sin dormir hacen cosas raras: los colores cambian, el tiempo se estira y se encoge, y las conversaciones te llegan con un pequeño delay. Mi esposa me hablaba y yo tardaba unos segundos en aparecer del otro lado. No era que no estuviera ahí. Era que mi sistema estaba procesando a la velocidad que podía, no a la que quería.

¿Cuántos días duraste tú sin dormir de corrido, y en qué momento notaste el delay?

¿Prefieres verlas en Instagram? @papaenproduccion